Decoración de un salón de celebraciones

Revista Èvoque

El éxito de un evento no radica sólo en unas bonitas palabras de los protagonistas o en una asistencia masiva de invitados al salón de celebraciones, un evento triunfa cuando cada uno de los invitados a terminado la fiesta contento, y no sólo por las copas que haya podido tomar, y repasando todos los momentos sorprendentes o inolvidables que la celebración les ha deparado.

Para conseguir esta impresión en nuestros invitados tenemos que preparar cualquiera de nuestras celebraciones cuidando todos los detalles de la decoración, la programación del acto, las presentaciones de cada elemento y, en general, el ambiente creado. Qué duda cabe que para organizar una celebración elegante debemos disponer, ante todo, de un lugar digno de esa elegancia que buscamos. no debe escatimar recursos en elegir el salón de celebraciones que más se ajuste al evento, por estilo, ubicación, amplitud y calidad o tipo del servicio.

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La decoración del salón debe estar cuidada hasta el último detalle, pecando incluso de perfeccionismo, ya que hay que agradar incluso al invitado más observador y crítico del evento. La personalización completa del salón de celebraciones debe llevarse a cabo no sólo desde la entrada, sino desde algún punto en la que se produzca la aproximación de todos los invitados, ubicando algún cartel realizado con buen gusto o decoración que simbolice el evento. Por supuesto, la recepción de los invitados es un punto fundamental del acto, ya sea una boda, conferencia, convivencia de algún tipo de grupo o una simple comida de amigos, la espera de todos los invitados debe ser un momento activo y exento de aburrimiento para los invitados, ya sea fomentando de alguna manera la conversación entre los asistentes o creándoles un punto de atención de forma que nadie quede aislado, ofreciendo siempre, cómo no, algunas bebidas e incluso pequeños aperitivos si estamos ya dentro de los horarios de comida, sin abusar de estos aperitivos para que el disfrute del menú sea mayor.

Una vez todos los invitados y los anfitriones se encuentran reunidos, se pasa a ocupar el recinto del evento. La ocupación de los asistentes puede llegar a ser crucial en ciertos eventos, sobre todo en aquellos en los que existan familias o personas enfrentadas, o aquellos eventos oficiales a los que acuden personajes públicos del mundo de la política, la iglesia o la burguesía. Un asesoramiento sobre el protocolo a seguir en estos caso se vuelve imprescindible en los actos oficiales.

Personalizar el ambiente es fundamental para imprimir el carácter deseado al evento en cuestión. Los asientos, las mesas, los elementos de las mesas, las paredes, el personal de servicio, el sonido o música ambiente e incluso los olores deben acompañar a la temática del encuentro. Debemos anteponer siempre el buen gusto y la elegancia en la elección de cada elemento de decoración para causar la mejor de las impresiones y hacer pasar un día inolvidable a nuestros invitados.

Si el acto es extenso, como puede ser una celebración de boda o una convivencia en la que no se requiera la atención de los invitados en algo o alguien en concreto, debe ser una práctica común establecer distintas estaciones a lo largo del salón de celebraciones. Cada mesa de invitados como la mesa de los anfitriones establecen de por sí una estación cada una de ellas, un lugar donde acudir y pasar una parte de la celebración. Pero no debemos obviar la colocación de estaciones que actúen de punto de encuentro común para todos los asistentes, ya sea una barra especial para servir copas, una pista de baile, un mesa de postres, un set de fotografías personalizado o un photocall, una mesa con un libro de visitas o cualquier cosa que se nos ocurra, pero es importante que cada uno de ellos estén situados en distintas zonas del salón de celebraciones, para que todos los invitados se encuentren repartidos y no se aglutinen en el mismo lugar, provocando incomodidades.

Para evitar este aglutinamiento de invitados, es importante que tanto el sonido como las imágenes o videos que se proyecten en la sala, pueden ser vistos y oídos desde cualquier punto de dicha sala, para evitar movimientos innecesarios de los asistentes. Presta mucha atención en que la música ambiente tenga el volumen adecuado para ser escuchada tranquilamente, pero que permita hablar y entenderse a todas las personas de una misma mesa sin alzar la voz. Juega con los olores, reparte velas aromáticas por las mesas de forma que no molesten, no olvides el incienso si organizas un evento cofrade y evita que se escapen olores de la cocina.

El fin de fiesta es otro de los momentos complicados de una celebración, ya que en el momento en el que el alcohol empieza a hacer efecto, la desinhibición puede llegar a crear momentos muy buenos y divertidos como momentos malos e incómodos. Presta atención a los invitados y muéstrate siempre dispuesto a mediar en cualquier situación, así como a seguir el juego en momentos divertidos.

Realizar una buena organización de un evento no es fácil, pero con un poco de atención y tiempo, el trabajo será recompensado con el agradecimiento de tus invitados y, sobre todo, con el recuerdo de dicho evento en el futuro.

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